Etiquetas

, , ,

El pasado jueves acudí al Cubelles Noir y gocé del placer de oir la disertación de Charo González Herrera acerca de los festivales de novela negra. Nadie desconoce que Charo es una gran entendida en ellos, del mismo modo que nadie duda que es una experta en ese género literario. Me atrevo a decir que lo ha leído casi todo y que son pocos los autores negrocriminales que escapan a su conocimiento. Paco Camarasa la citó en sus memorias y aparece en una escena de cierta novela de Ernesto Mallo.

Es, también, una magnífica comunicadora. Para saber más de ella pueden remitirse a su canal youtube o a publicaciones especializadas. También leerán su nombre en artículos de prensa y, si se pasean por cualquiera de los festivales que se organizan por la geografía española, tarde o temprano la encontrarán. La hallarán formando parte de jurados literarios, colaborando en eventos negrocriminales o presentando ponencias como la que hoy nos ocupa.

¿Para qué sirven los festivales de novela negra (y supongo que también los festivales de novela-a-secas o de otras formas artísticas)? Charo lo resumió certeramente: para potenciar el género; para acercar autores con lectores, autores con autores y lectores con lectores; para dar a conocer las novedades y aumentar las ventas; para divertirse en las rutas literarias, gastronómicas y turísticas, poniendo en el mapa turístico-negrocriminal a las poblaciones organizadoras.

No dejó de ofrecernos ciertas curiosidades: presentó un mapa peninsular donde destacó la dispar distribución territorial de estos eventos y la concentración en fechas de los mismos (especialmente en otoño). También nos puso los dientes largos cuando habló de los eventos que se organizan en Francia, de los cuales es asidua.

Una tarde magníficamente aprovechada, sin duda.