Albert Camus publicó en mil novecientos cuarenta y siete su magnífica novela La peste, en la que relataba una terrible epidemia que -ficticiamente- se cebó sobre Orán en la primera mitad del siglo XX. Tengo entendido que allí no se había producido tan monumental epidemia de peste desde hacía un siglo, lo que no fue óbice para que el magistral novelista la reflejara con un realismo desbordante. Me viene a la memoria esta novela cuando reflexiono acerca de las líneas que seguirán de aquí en adelante.

Soy un seguidor de films y series de suspense. Echando un vistazo a mis anteriores entradas se puede corroborar. Tras un año y medio de pandemia covídica, solo he visto muy recientemente algunos capítulos con escenas donde a los personajes se les ve enmascarados a causa del COVID 19. De momento no ha llegado a mi conocimiento que en algún largometraje se presenten personajes caracterizados así, o donde la trama se desenvuelva en estos momentos y bajo estos parámetros. Puede que si existan proyectos y que incluso estén ya filmados y hasta montados, pero me dicen que desde que se inicia un rodaje hasta que el celuloide -matafóricamente hablando- se proyecta en la pantalla de un cine, pueden pasar perfectamente dos años o más.

Tampoco he visto aún novelas ambientadas en algún momento de la pandemia. Sí algunos relatos: yo mismo soy autor de uno de ellos. Sea como fuera, no dudo que aparecerán tanto filmes como novelas de las características que relaciono, y apuesto que serán antes éstas que aquellos. Lo que me pregunto es cuánto tiempo deberá pasar para que seamos capaces de digerir o incluso soportar una creación artística ambientada en estos momentos.

Sea como fuere, no puedo evitar sentir gran curiosidad por saber cómo se tratarán los tiempos que corren, vistos en perspectiva y una vez superado el momento aciago de las muertes y el padecimiento. ¿Seremos justos con nosotros mismos? ¿Seremos fieles a lo que está pasando?

Espero impaciente.

Nota para curiosos: el relato negrocriminal de mi autoría al que hago referencia más arriba se puede ver aquí, en este blog.