La celebración ancestral de San Juan podría devenir de las celebraciones paganas del solsticio de verano en el hemisferio norte, y sin dejar de recordar que el solsticio se produce en realidad tres días antes, el imaginario popular afirma que San Juan es la noche más corta del año, aún sin serlo.

San Juan es una festividad especial y es innegable que la de este año lo es en grado superlativo. Es el punto de salida del verano que se nos extiende por delante. Del sol, del buen tiempo, de ir ligeros de ropa, de las vacaciones y la fiesta. Tiempo para tomar fuerzas de cara al nuevo curso. Y, hoy, es el inicio de la esperanza de volver a relacionarnos con normalidad.

Afronto la festividad con una novela recién salida a las librerías y con la idea (y ya algunas páginas escritas) de la próxima. Con proyectos e ilusiones, como si del arranque de un nuevo año se tratara.

¡Buena noche de San Juan! ¡Feliz solsticio de verano!